A veces vemos cómo un supermercado, cierra su pescadería, o su carnicería, y todo termina en lineales con plásticos.

Es evidente que cuando una empresa toma esa decisión, lo ha pensado mucho antes. Seguramente razones de rentabilidad le haya llevado a esa decisión. O de falta de personal especializado.

Pero la realidad es que cuando un supermercado cierra sus lineales de productos frescos atendidos, empieza a ser mucho menos atractivo para muchos consumidores.

Más allá de una cuestión de cantidad de oferta, es el hecho sustancial de que el gran generador de confianza en un supermercado son los productos frescos. Cuando estos abandonan un supermercado, muere la capacidad de ser diferente. Ya solo queda competir en precio, proximidad y surtido propio.
Y cómo muestra los equipos de Eurogel para mantener en perfectas condiciones los productos frescos en Fresco Satélite con Equipo de refrigeración a la medida de @industrias_eurogel.